martes, 23 de diciembre de 2014

la escritura creativa en la vida

Edna Aponte escritora. maestra de escritura creativa

LA ESCRITURA COMO UNA FORMA DE VIDA.

Esta "hoja" en blanco, transparente, lista para ser escrita, para darnos la posibilidad y la oportunidad de la creación en la palma de la mano; es de alguna manera el principio del acto creador, es el inicio. Tenemos la visión: la claridad y el espacio, con estas palabras como llaves abro los espacios de mis talleres de escritura creativa. Te invito a vislumbrar este horizonte donde leemos la naturaleza, 
escribimos en su lenguaje, nos expresamos desde la primera letra hasta la última,para establecer la conexión con nustro "libro interior" a través del lenguaje, de la palabra, de su hermosa forma y sentidos.Si estás interesado en esta forma de aprendizaje puedes acudir a mis: "talleres de escritura creativa", puedes encontrar  mis clases en estos lugares e informarte al correo ednadewa@gmail.com

                                          lugares:  "cafebrería EL PENDULO"
ciudad de México
taller literario para  para niños  y para adolescentes (domingos)
taller  de escritura creativa para adultos    (lunes)

"ágora nómada"
Valle de Bravo,Avándaro
taller de escritura creativa para principiantes (miércoles)

Estos espacios están abiertos y es muy posible que puedas acceder,llegar a ellos, sólo necesitas un cuaderno con hojas en blanco, y el corazón lleno de tinta por trasncribir.

jueves, 27 de noviembre de 2014

la Maga con flequito...


Gracias a Carlos Chávez, lector participante del CíRCULO de lectores Cortazarianos que imparto en  ValledeBravo-versus- Acatitlán.versus .UMA- universidad,  Carlitos cuya esposa se llama Heidi, o sea que son cronopios cronopios.... pues encontró este dato gallego para mi entrañable por mis orígenes paternos y  para animarnos a la lectura de R a y u e l a...  en la que tendremos un próximo clavado audaz por parte de los lectores de este círculo de ambiente apstoril, ellos saben por qué...

jueves, 27 de noviembre de 2014

Cortázar y Galicia

*Conferencia de Francisco Xosé Fernández Naval en el Ateneo de Santiago (24-11-2014)
El escritor estudió los vínculos de Julio Cortázar con los gallegos de la diáspora

   “Sentí que mi generación estaba escrita en Rayuela”. Naval se refería a la liberación sexual que sufre  España en los setenta. Vino al Ateneo a hablar de Cortázar, cien años después.
   El orensano se enamoró de un relato donde un tipo compra un metro cuadrado para instalar su hamaca, hacer chocos y leer el periódico. Las petrolíferas quieren comprarle la parcelita pues se dan cuenta que es una zona perfecta para prospecciones. Pero se niega porque prefiere su relax.   
   Aurora Bernárdez fue una traductora excepcional. Se atrevió con Calvino, Nabokob o La Naúsea de Sartre.  Chisco la visitó los últimos años en París cuando buceaba en busca de material de aquel argentino con aroma a actor de Hollywood . Ella afirmó hace no mucho por teléfono “Eres el gallego con el que mejor me entendí y al que más amé”. Acaba de fallecer a los 94 años.     
   En el 2006 Aurora colocó a Galicia en el Atlas Cortázar cuando entrega sus vídeos y fotos al CGAI de A Coruña que los restauró.  Recordemos que no hay una Fundación Cortázar y su legado está esparcido también por la Fundación Juan March de Madrid y la correspondencia en Princeton.

   Paco Porrúa es un editor de Corcubión que publica casi toda la obra del Boom Latinoamericano. Se carteó mucho con Julio. “Reacciona con mesura pero es capaz de vivir una gran pasión”.
   Muchas veces enseñaba sus artículos inéditos a Luis Seoane para que le aconsejara. Y el dibujante le hizo numerosos retratos; alguno con barba, que tardíamente consiguió Cortázar gracias a un tratamiento médico. El galleguista fundó Correo Litetario, junto con Lorenzo Varela y Arturo Cuadrado, donde se publica el primer relato de Cortázar, “Bruja”. Y en la Revista Calgalbata le publican críticas literarias y en 1948 “Lejana”, donde los personajes ya se desdoblan.


   Cortázar reconoce la valía de Rojo farol amante de Rafael Dieste. A finales de los cuarenta el rianxeiro acepta el cargo de lector de Lengua y Literatura Españolas en la Universidad de Cambridge y le cede su piso al argentino. Era un pequeño apartamento en la planta doce. Entonces tenía bellas vistas al Río de la Plata, tapiadas hoy por los edificios de cristal de Puerto Madero.  Allí escribe Imagen de John Keats y El examen. Ésta es la primera obra que escribe  pero será publicada póstumamente. De aquí brota el hermoso dicho “los gallegos respiran por el idioma.”  

   La Maga de Rayuela existió. Fue Edith Aron. Mantuvo en París una historia apasionada con él. En las navidades del 52 compitió con Aurora por pasar las vacaciones juntos. Perdió la batalla.



   Julio viene por primera vez a nuestra comunidad en 1956 aprovechando que tiene un Congreso en Lisboa. “Ese tono tan distinto de Galicia. La gente llena de verdad y tristeza”.  En Compostela degusta “un pulpo glorioso”. Regresa a León en tren y en su ventanilla aparece el Miño y “los viñedos infinitos”.Y afirma que de volver a esta Tierra se dedicará a los paseos y la pesca.

   En su segunda estadía, un año después, se establece en la Playa América de Nigrán. Se da baños “como Poseidón”. Se divierte observando hórreos, pinares y cruceiros. En su hotel hay muchos alemanes que leen Lo que el viento se llevó. En un escrito del 65 confiesa su morriña.



  Cuando muere Carol Dunlop, su segunda mujer, la tristeza le invade. En sus últimos dos años buscará cobijo en sus amigos. Fueron muchos los asados que compartió con Leopoldo Nóvoa. 

viernes, 10 de octubre de 2014

retorno alado: hada Lamia


Será esta Lamia quien he invocado al mirar de frente a un tritón pequeño del siglo XXl.serás la Lamia que me ha regresado el mensaje de lo que si he sido... del porqué vivo en un bosque extraño pero real. La invocación retornó tu presencia que descubro en mi propia visión. ¿Lamia serás? Lamia puente entre Poesidón y tritones, sirenas y mares: puente siempre el puente. Si si soy el puente, la ola y la Lamia que viste hoy, que llamaste ayer que vive en tu visión. Soy esa Lamia que aún retorna ante tu voz primigenia Hada, Hada ...

Lamia[Poema: Texto completo] John Keats
en el país Vasco las Lamias se peinaban por aqui... Yelmo,valledeLamia
Los bosques de Creta no escucharon más.Zubia
Hace tiempo, antes de que la estirpe de las hadas
Expulsara a Ninfas y Sátiros de los prósperos bosques,
Antes de que la resplandeciente diadema del rey Oberon,
Su cetro y su manto, tapizados de brillantes gemas,
Ahuyentasen a las Dríadas y los Faunos
De los verdes campos y prados de prímulas,
El siempre cautivante Hermes dejó vacío
Su trono dorado,
Del alto Olimpo secuestró la luz,
De este lado de las nubes de Júpiter, para escapar de la mirada
De este gran constructor, y huyó hacia
A un bosque en las costas de Creta.
Pues en algún lugar de esa isla sagrada habitaba
Una ninfa, ante la cual todos los Sátiros se arrodillaban,
Ante cuyos níveos pies los lánguidos Tritones echaban perlas,
Mientras en la tierra se marchitaban y adoraban.
Acosada por los manantiales donde solía bañarse,
y en aquellas planicies donde ocasionalmente deambularía,
había entregado deliciosos obsequios, desconocidos para cualquier Musa,
aunque el pequeño cofre de los caprichos estaba abierto para poder elegir,
Oh, qué mundo lleno de amor se encontraba a sus pies!
Y Hermes pensó, y un calor celestial
Subía desde sus talones alados hasta sus orejas,
Que de una blancura pálida como el lirio
Entre sus dorados cabellos se sonrojaron como las rosas,
Que caían en encantadores bucles sobre sus desnudos hombros.
De bosque en bosque voló,
Respirando sobre las flores su nueva pasión,
Y siguiendo serpenteantes ríos hasta su inicio,
Para encontrar donde esta dulce ninfa tejía su secreto lecho:
Inútil fue; pues la dulce ninfa no se hallaba en ningún sitio,
Entonces reposó sobre el solitario suelo,
Pensativo, y atormentado por dolorosos celos
De los dioses del bosque, y hasta de los mismos árboles.
Mientras allí se encontraba, escuchó una voz que lloraba,
Tal como una vez oyó, que en el noble corazón destruye,
Todo el dolor excepto la piedad: así hablaba la voz:

¡Cuándo me levantaré de esta tumba de flores,
Cuándo me moveré en ágil cuerpo apto para la vida,
Para el amor, el placer y la lucha vigorosa
De los corazones y los labios! ¡Oh, pobre de mi!

El dios de pies alados, se deslizó sigilosamente
Entre hojas y arbustos, peinando suavemente en su rápido avance,
Los altos pastos y las hierbas en flor,
Hasta que encontró una serpiente palpitante,
Brillante y enroscada sobre un negruzco helecho.

Era una figura gordiana de color radiante
Con manchas en bermellón, dorado, verde y azul
Rayada como una cebra, manchada como el tigre,
Sus ojos como los del pavo real, y todo ornado en carmesí;
Y llena de lunas plateadas que, cuando respiraba,
Se desvanecían o brillaban aún más o entretejían
Sus brillos en los tapices más umbríos,
Y del lado del arco iris, teñida de desdichas,
Parecía, al mismo tiempo, una sufriente dama élfica,
Una especie de amante del demonio, o el demonio mismo.
Sobre su cresta brillaba una tenue llama
Salpicada de estrellas como la diadema de Ariadna:
Su cabeza era de serpiente pero, ¡Oh, tan agridulce!
Tenía la boca de una mujer entera con sus perlas:
Y en cuanto a sus ojos: ¿qué podían hacer esos ojos
Excepto llorar y lamentar haber nacido tan bellos?
Así como Proserpina aún derrama lágrimas por su Sicilia
Su cuello era de serpiente, pero las palabras que emitía
brotaban como burbujeante miel, por amor al Amor,
Y así, Hermes se apoyaba en la punta de sus alas,
Como el halcón que se abate sobre su presa.

Dulce Hermes, coronado de plumas, que vuelas suavemente,
Anoche he tenido un maravilloso sueño:
Te veía sentado, en un trono de oro,
Entre los dioses, en el viejo Olimpo,
El único triste; pues no habías oído
Cantar a las suaves Musas de largos dedos,
Ni siquiera Apolo cuando cantaba solo,
Sordo a la amplia y rítmica lamentación de su temblorosa garganta.
Soñé que te veía arropado entre copos de púrpura,
Asomándote amoroso entre las nubes, así como nace el día,
Y velozmente, como un brillante dardo de Febo,
Te diriges a la isla cretense; ¡y aquí estás!
Gentil Hermes, ¿has encontrado a la doncella?

A lo cual la estrella de Leteo no demoró
Su alegre elocuencia, e inquirió:

Tú, serpiente de suaves labios, ¡seguramente de gran inspiración!
Tú hermosa corona de flores, de ojos tristes,
Posees cualquier dicha en la que puedas pensar,
Con sólo decirme adónde ha huido mi ninfa,
¡Dónde respira!

Brillante planeta, así has hablado, respondió la serpiente,
¡pero haz un juramento, mi tierno dios!

¡Lo juro, dijo Hermes, por mi báculo de serpiente,
Y por tus ojos, y por tu corona tachonada de estrellas!

Rápidas volaron sus cándidas palabras, sopladas entre los pétalos.
Y una vez más la femenina brillantez:
¡Muy débil de corazón! pues esta pobre ninfa tuya,
Deambula libre como el aire, invisible,
En estas praderas sin espinas; sus placenteros días
Disfruta sin ser vista; invisibles son sus ligeros pies,
Dejan rastros sobre la hierba y las tiernas flores;
De los agotados zarcillos y las verdes ramas torcidas,
Invisible recoge los frutos, invisible se baña:
Y gracias a mis poderes su belleza se oculta
Para que no sea ultrajada, atacada
Por las miradas amorosas de los ojos poco amables
De los Sátiros, los Faunos, y los oscuros suspiros de Sileno.
Descolorida su inmortalidad, por su aflicción
Ante estos amantes se lamentaba
Entonces de ella tuve piedad,
Su cabello etéreo, que mantendrían
Oculto su encanto, pero libre
Para andar como desee, en libertad.
Tú la contemplarás, Hermes, sólo tú,
¡Si concedes, como has jurado, mi dádiva!

Y una vez más, el encantado dios lanzó
Su juramento, y a los oídos de la serpiente sonó
Cálido, tembloroso, ardiente, como un salmo.
Arrebatada, levantó su cabeza de Circe,
Ruborizada, casi morada, y en rápido balbuceo afirmó,

Yo era una mujer, déjame tener una vez más
La forma y el encanto de mujer que una vez tuve.
Amo a un joven de Corinto. ¡Oh, que felicidad!
Devuélveme mi silueta humana, y llévame con él
Inclínate, Hermes, déjame soplar sobre tu frente,
Y verás a tu dulce ninfa

El dios alado descendió sereno,
Ella exhaló sobre sus ojos, y pronto vio
A la ninfa apenas sonriendo sobre el verde.
No era un sueño; o digamos que era un sueño
Real, como los sueños de los dioses, y que delicadamente suceden
Sus placeres en un largo sueño inmortal.
Un instante cálido, intenso, puede desvanecerse
Ante la belleza de la ninfa del bosque, entonces creó
Un rayo sobre el sacro verdor, se volvió
Hacia la agonizante serpiente, y con trémulo brazo,
Delicadamente, puso a prueba su caduceo.
Hecho esto posó sus ojos sobre la ninfa,
Llenos de lágrimas de adoración,
Y hacia ella se dirigió: ella, como la luna menguante,
Se desvaneció ante él, encogiéndose, no pudo contener
Sus lágrimas de temor, doblándose como una flor
Que se recoge sobre sí misma al ocaso:
Pero al tomar el dios su helada mano,
Ella sintió el calor, sus párpados de abrieron,
Y como las jóvenes flores ante el zumbido matinal de las abejas,
Floreció y dio su miel hasta la última gota.
Hacia los verdes bosques huyeron;
Y no palidecieron como lo hacen los amantes mortales.

Allí abandonada, la serpiente empezó
A cambiar; su sangre mágica enloqueció,
Creció espuma en su boca, y sobre el pasto cayó,
Marchitándolo con un rocío tan dulce y venenoso;
Sus ojos fijos en la tortura, un lóbrego tormento,
Cálidos, espejados y abiertos, con las pestañas ardiendo,
Lanzaban luces y chispas, sin una lágrima refrescante.
Todos los colores encendidos en todo su cuerpo,
Se retorcían convulsos con un dolor escarlata:
Un profundo ambar volcánico ocupó el espacio
De toda la suave gracia lunar de su cuerpo;
Y, como la lava arrasa la pradera,
Arruinó su plateada cota de malla y dorado manto;
Oscureció todas sus pecas, sus manchas y rayas,
Eclipsó sus lunas, arrasó con sus estrellas:
Y en pocos momentos fue despojada
De todos sus zafiros, esmeraldas y amatistas,
Y brillantes rubíes: de todos ellos privada,
Todavía brillaba su corona; que se deshizo, también ella
Se derritió y desapareció repentinamente;
Y en el aire, su nueva voz sonando suave como un laúd,
Llamó, “¡Lucio, gentil Lucio!”...

Abandonada en lo alto
Con las brillantes nieblas
Entre la blancura de los montes
Estas palabras se deshicieron:

10 Apr 2011

viernes, 6 de junio de 2014

 leer 
          leer
             
                                      leer la naturaleza: 
                                     es leer la poesía 
                                 que habita el planeta azul
                                                      
Aprendemos los alfabetos 
y no sabemos leer los árboles.
 Los robles son novelas, 
 los pinos gramáticas, 
las viñas son salmos,
 las plantas trepadoras proverbios, 
los abetos son alegatos,
 los cipreses acusaciones, 
el romero es una canción,
 el laurel una profecía.

Erri de Luca / 1950 Novelista italiano.

miércoles, 21 de mayo de 2014

cuadernos sin descanso


Antonio Muñoz Molina

Escrito en un instante

El dibujante sin descanso

Hay que buscar los dibujos de un pintor igual que hay que buscar los cuadernos de apuntes y los diarios y los borradores de un escritor, porque en los unos y en los otros está lo inmediato, lo impremeditado, lo fragmentario, y por tanto lo más verdadero, la fluidez del proceso y no la inmovilidad del resultado, la tentativa y el tanteo y no el rumbo seguro. Un rumbo demasiado seguro es engañoso, porque puede venir menos de la certeza que del anquilosamiento, ya que en estos oficios no hay seguridad posible. Un dibujo no es el plano de un cuadro futuro, sino la exploración de una posibilidad que va revelándose según avanzan las líneas, dependiendo más de la textura del papel, del deslizarse del lápiz y la sensación del pulso que de una idea consciente. Puede que después del dibujo venga un cuadro y también puede que no. Y sucede también que cuando se han conservado los dibujos preparatorios, estos tienen una libertad y una ligereza que quedaron suprimidas en la obra final. A nuestra sensibilidad nerviosa le resulta muy ajeno el acabado marfileño de los cuadros de Ingres —y sin embargo respondemos de inmediato a las líneas a la vez libres y meticulosas de sus dibujos, que al fin y al cabo tienen tanto que ver con la manera de dibujar de Picasso o de David Hockney.
[...]
Viriginia Woolf (Roger Fry, 1917)
Viriginia Woolf (Roger Fry, 1917)

sábado, 19 de abril de 2014

una" deriva creativa "para olvidar...

imagina como sería vivir/ sin ninguna de las cicatrices de tu pasado (Ken Wilber)
Cómo podríamos recurrir a la caja de Pandora.

¿Cómo llegar a la caja de los recuerdos sin atarnos?
Allí todo resuena, retumba.
Cómo
respirar 
mecerse ante el telúrico temblor de la memoria
luego soltar al viento la densidad de lo que fue
al viento
viento
vuela
la cicatriz se disuelve al viento
la visión gota a gota renueva
esculpe
refugia
llega 
vive sin la cicatriz punzante
el gozo del olvido.
 

jueves, 27 de marzo de 2014

Abro mi taller nómada: "escritura creativa" año caballo 2014, al año mono 2016

Taller nómada

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                                                    c r e a t i v a


                                                                                    a  a  a

imparte: Edna Aponte (escritora, poeta)

el bosque se abre y el taller inicia: 
día:      miércoles 5pm
lugar:  ágora de Avándaro
un nómada estrechará tu mano y te guiará hasta aqui, sólo llegar ya es un acto creativo: te esperamos. Nuestra ágora nómada cumple 2 años viva
incríbete aqui: ednadewa@gmail.com

descubre el "tao creativo" en un taller nómada






...practicamos la "escritura rupestre nómada" en el bosque de Avándaro

 

En el silencio de la creación, la imagen se manifiesta.
Tallar palabras para dar luces  con albas nítidas.

El espacio del taller abre la visión hacia la palabra y su manifestación pura, hacia el destino que propicia la expansión del proceso creador.

En este lugar donde el valle anida bosque y montaña, arrebol y ocasos limpios, podemos abrir el espacio claro de la creatividad, despertar tu proceso, reconocer el potencial de la sensibilidad y sus caminos, camino al tao creativo,

La escritura creativa como técnica y método, apoya a la inspiración creadora, da sustento y forma al propio proceso creador, lo contiene, alínea, le da sol y agua, desde la semilla.


La escritura invisible que habita en el ser, quiere expresarse, contar lo observado en la: "mírada nómada"
                                                                               
La experiencia de la escritura, cambiará tu visión del mundo, la mirada con la que ahora que ves, adquirirás la mirada de la visión interior, donde todo sucede para dar a la palabra el refugio de la: escritura   Edna.




DEVENIR DEL "ÁGORA NÓMADA"
-acción nómada del bosque al  centro Vallesano-
2016 año mono de fuego

Este taller como su logo "Lambirc" lo muestra emigró al centro de Valle de Bravo, un digno calle llamado "El punto" (calle santa maría-) nos da refugio, una mesa y unas sillas. Mi taller nómada sobre "escritura creativa" se ha nutrido de la presencia de jóvenes, por lo que desde hace ya un año arivamos del bosque al centro de este pueblo llamado Valle de Bravo. Este cambio fue una experiencia debida a mi cambio de domicilio, y a la esencia nómada de mi taller. Mismo que a su vez gestó más ramas, se extendió hacia la ciudad de México, a otro espacio preciosos llamado Librería de ocasión Jorge Cuesta, en esta bella librería nos reunimos mensualmente, tallerístas que próximamente adquirirán el título de autores. Con lo cual yo suelo titular y graduar a mis tallerístas. Esperemos pues el ejemplar antología de los nómadas citadinos. Ya daremos noticias en breves semanas.

ÁGORA NÓMADA/Taller de escritura creativa de edna aponte/ Valle de Bravo: café el Punto en calle Santa María. Y Ciudad de México; librería de ocasión Jorge Cuesta, calle Liverpol 12. Reuniones mensuales. infórmáte y sumate a los pasos nómadas: ednadewa@gmail.com

mi poemario/está a la venta en librería el PENDULO (suc Roma,DF)

soy la nómada edna, y aqui escribí esto:

oh un intersticio es espacio...para la poesía vertical

oh ¡¡ es él en su intersticio: querido Roberto Juarroz
Una red de mirada
mantiene unido al mundo
no lo deja caerse.
Y aunque yo no sepa qué pasa con los ciegos,
mis ojos van a apoyarse en una espalda
que puede ser de dios.
Sin embargo,
ellos buscan otra red, otro hilo,
que anda cerrando ojos con un traje prestado
y descuelga una lluvia ya sin suelo ni cielo.
Mis ojos buscan eso
que nos hace sacarnos los zapatos
para ver si hay algo más sosteniéndonos debajo
o inventar un pájaro
para averiguar si existe el aire
o crear un mundo
para saber si hay dios
o ponernos el sombrero
para comprobar que existimos